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Escrito por Marcelo Venivedivinci
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sábado, 01 de junio de 2002 |
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Aquí hay que usar para los ñoquis 90 grs. de manteca, sal y pimienta negra recién molida, siete huevos, dos litros de caldo de carne y 450 grs. de sémola. Para la salsa también usaremos 90grs. de manteca, 6 hojas de salvia fresca, sal y pimienta, jugo de un limón, media taza de queso parmesano rallado, media taza de vino blanco seco, una cucharadita de nuez moscada en polvo y dos tomates grandes. Trabajamos la manteca con cuchara de madera hasta formar una pasta cremosa y salpimentamos. Con los huevos separamos las claras y los yemas en diferentes bowls. Añadimos una yema a la manteca y revolvemos, vamos agregando una a una las yemas revolviendo. Ponemos a hervir el caldo de carne manteniéndolo en suave hervor. Incorporamos la sémola a la manteca, revolvemos hasta que se forme una pasta bien pareja. En un bowl batimos con un batidor de alambre las siete claras. Cuando están ligadas las pasamos a otro bowl que contiene la masa de sémola, revolviendo con cuidado, colocamos la masa dentro de una manga con un pico liso de un centímetro de diámetro. Aplicamos el pico sobre el borde de la olla donde esta el caldo. Presionamos la manga para hacer salir la masa y con un cuchillo cortamos los ñoquis que serán cilíndricos cada dos centímetros dejándolos caer en la olla y cocinando en suave hervor durante 10 minutos. Mientras tanto pelamos los tomates y les sacamos el jugo y las semillas cortándolos en cubitos. Ponemos aparte la manteca también cortada en cubitos en un sartén a fuego bajo hasta que se disuelvan. Añadimos entonces las hojas de salvia picadas y el queso rallado, luego agregamos la sal, la pimienta negra, el jugo de limón, el vino blanco y la nuez moscada. Una vez cocidos, retiramos los ñoquis del caldo con una espumadera, y los vamos pasando a la sartén con la salsa y cocinamos todo, dos minutos a fuego lento, agregamos los tomates y cocinamos tres minutos revolviendo. Espolvoreamos con un poco más de queso rallado y cocinamos un minuto más. Y servimos por último bien caliente en una fuente precalentada en el horno. Ø
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