Estas líneas están dedicadas a los hombres del fútbol argentino en general, y a quienes apuestan a la inteligencia (única respuesta moral a la imbecilidad) en particular. El ciclo de Marcelo Bielsa en la selección termina en la primera fase del campeonato Mundial 2002, al cabo de tres partidos en los que el equipo nacional hizo lo mismo que venía realizando durante tres años y medio de trabajo. Sin embargo, muchos esperaban de la Dirección Técnica una sorpresa o una interrupción de la coherencia manifestada durante toda la etapa previa al torneo de Corea-Japón. Es que en nuestro país si hay algo que se repite en el fútbol, como en la vida civil-política, es la discontinuidad. Un gobierno dice que hará A para días más tarde hacer B. Un DT anuncia que irá a buscar la victoria para luego, en la cancha, cuidar el 0 a 0. No sorprende!!! Es un comportamiento repetido y cotidiano. Pero Bielsa ha mantenido, en su paso por la selección, una forma de trabajo irreprochable. Sus dirigidos salieron a ganar en cualquier cancha. Claro que eso no significa que lo haya hecho bien, tampoco que sus convicciones tácticas sean las mejores. Pero no mintió; ni al público, ni a sus jugadores. Tanta claridad intelectual es insoportable para cualquier argentino del siglo XXI. ¿A Bielsa (PARA ESTAR A TONO CON EL PAÍS) le faltó incoherencia?
Esta eliminación del Mundial 2002 es la mejor que Argentina pudo tener. No fue la derrota futbolística y física de SUECIA 58, no fue la desorganización operativa y la dependencia maradoniana (en lo futbolístico y en lo moral) de USA 94 y no fue el vergonzoso enfrentamiento entre jugadores, cuerpo técnico y un sector de la prensa argentina de FRANCIA 98. En todo caso, se perdió por errores del DT (falló la táctica, la estrategia) y del equipo (rendimiento colectivo e individualidades). Porque cuando se juega también se puede perder, aunque parezca una obviedad.
Recuerdo cuando Pekerman asumió como Coordinador de seleccionados de AFA. Para la prensa y un sector de la opinión pública pasó de ser un sabio del fútbol a la categoría de incipiente técnico superado por su talento precoz. ¡¡¡En unas pocas horas!!! La misma suerte parece correr ahora Marcelo Bielsa.
Ahora hay cuatro años para discutir si Crespo y Batistuta pueden o deben jugar juntos. Además de repasar si los 23 convocados pudieron ser otros o si la identidad del fútbol argentino es el modelo del campeón de MÉXICO 86 o de ARGENTINA 78. Ahora hay tiempo para estudiar si las polémicas creadas por el periodismo deportivo atraviesan tan profundamente las defensas intelectuales de jóvenes y adultos que aman este juego y sufren este deporte de alta competencia. Las actuales polémicas por supuesto (como todo en Argentina) de River y Boca, irán pisando todo debate serio sobre la cuestión. Igual que el resto de la vertiginosa actualidad argentina.
Yo tengo una propuesta; ya que ningún hombre (como Bielsa, Bilardo, Menotti, Passarella o Bianchi) renuncia a sus convicciones. ¡¡¡Justamente porque es un hombre!!! ¿Por qué no dejar que a la selección la dirija una CONSULTORA? De esta forma, a pedido del público o la prensa, el equipo argentino formaría y jugaría de acuerdo al “paladar” de la “gente”. Por ejemplo; hoy Batistuta y Crespo juntos, mañana sin centro delantero y con tres número 10 (Riquelme, Aimar y Gallardo), pasado mañana con Caniggia y sus hijos, más Redondo y el 9 del último equipo ascendido a la A, etc. Es decir, una suerte de delivery que dejara contentos a los insatisfechos y excluyera toda idea humana guiada por el análisis y el raciocinio. Ganando o perdiendo, toda la responsabilidad caerá sobre la indiscutible sabiduría del “paladar” de la “gente” La CONSULTORA asumiría además la presidencia de la Nación y asesoraría al CONGRESO NACIONAL como dueña y señora de la verdad...
El próximo técnico del seleccionado tendrá seguramente tantas convicciones como Bielsa, tal vez más o menos declaradas que su antecesor. Si todo el país sigue el camino del “paladar” de la “gente” el triunfo de la estupidez abarcará no sólo el ambiente de fútbol, sino también toda la vida social y política del país.
LA INTELIGENCIA (EJERCICIO INTELECTUAL HUMANO) ES IMPERFECTA. LA ESTUPIDEZ (PEREZA MORAL DE LOS HOMBRES) ES INVENCIBLE. Ø