La permanencia de un artista en el gusto popular no es casual, sólo lo alcanzan, aquellos que natura les otorga un don y el agraciado con dedicación y esfuerzo se entrega de lleno para lo que fueron señalados.
Por eso no es de extrañar que un artista como Guillermo Galvé, esté celebrando sus Bodas de Plata con el mismo éxito que lo acompañara desde aquella noche de mayo de 1977, en que debutara artísticamente en el Teatro Gral. San Martín de Buenos Aires junto a la orquesta de otro grande del tango, José Colángelo. Luego actúa en el local Malena al Sur, y en ese mismo año Edmundo Rivero lo incorpora al elenco de “El Viejo Almacén” declarándolo, el diario “Clarín”, Revelación Tanguera del año.
Desde entonces en meteórica carrera, no hay escenario en Argentina que no haya pisado Guillermo Galvé, lo mismo que programas de televisión, incluidos especiales que lo contaron como estrella exclusiva.
Sus éxitos trascendieron fronteras y así escenarios del mundo supieron de la ductilidad de este intérprete. Uruguay, Brasil, Francia, Estados Unidos, Inglaterra, China, Japón, ya sea como solista o integrando el espectáculo “Tango Pasión, de Buenos Aires a Paris” donde también reconocieron su calidad.
Es un halago para todos los amantes del tango, que Guillermo Galvé esté entre nosotros celebrando sus Bodas de Plata. Ø