06 enero 2009

Menú principal
Inicio
Tapa del Mes
Calendario de Eventos
Cartas y más Cartas
Horóscopo
Humor
Nuestra Mesa
Suplegrama
Números Anteriores
En forma de revista
Información importante para argentinos en el exterior
Clasificados
Lista de Precios / Advertising Rates
Quienes Somos
Preguntas mas frecuentes
Contactar
Instituciones Argentinas
Edición España
Edición Argentina
Buscar
Anunciantes
Imágenes al azar
dialogo.jpg
Visitante Número:



Advertisement
GAMBETEANDO A CARLOS BIANCHI PRODUCTOR GENERAL: JULIO HUMBERTO GRONDONA Imprimir E-Mail
Escrito por Walter Kaderabek   
jueves, 01 de agosto de 2002

Para entender por qué Carlos Bianchi debe ser el Director Técnico de la Selección Argentina, hay que revisar el cargo a ocupar y los objetivos a cumplir.
Después de la Presidencia de la Nación, es el puesto más afamado y deseado en el ámbito nacional. Entre las características y cualidades indispensables se encuentran: autoridad moral, trayectoria, conocimiento del fútbol internacional, liderazgo, cierta flexibilidad táctica y cierto manejo de situaciones límites ante la opinión pública y los pseudo-dirigentes del fútbol argentino.
Bielsa ha tenido casi todas esas cualidades. Es más, aquellas que por su personalidad no tuvo, las sustituyó con humildad ante los jugadores y aceptación de sus limitaciones -Por ejemplo EL LIDERAZGO Y LA LUCIDEZ FUTBOLISTICA-. ante algunos de sus pares.
Bielsa no es un hombre dotado para conducir grupos, pero -sin embargo- supo ganarse el respeto y la aprobación de sus dirigidos, incluso convenciéndolos de sus sistema táctico.
Tampoco tiene el sentido de lucidez (con que cuenta Bianchi) para advertir qué habilidades de determinados jugadores pueden hacer la diferencia en circunstancias claves de un partido.
Como lo ha sostenido el comentarista Alejandro Apo, Bianchi desarrolló la capacidad de ser él quien se adapta a las cualidades de sus dirigidos. Esto lo aleja, notable virtud, de menottistas, bilardistas y cualquier otro tacticismo.
El liderazgo del “virrey” le permite además de dirigir equipos, conducir grupos. Basta con revisar el comportamiento (en el banco y ante la prensa) que mantiene ante clásicos como BOCA-RIVER (cuartos de final de la Libertadores 2000), finales como PALMEIRAS-BOCA en el Morumbí o derrotas como la de la Copa Intercontinental BOCA-BAYERN MUNICH en el 2001 en Tokio. También, hacen la diferencia, su integridad y templanza ante errores o manipulaciones dirigenciales como los sufridos en la última etapa de su paso histórico por Boca Juniors. Es decir, casi no hay situaciones del ámbito del fútbol, en su más alto nivel, que lo superen.
Quisiera referirme a un aspecto del que se habló bastante en el ciclo de Bielsa: el conocimiento y ojo clínico de Marcelo para ver el fútbol. Es verdad que es un estudioso y tal vez uno de las personas que más saben de este juego en Argentina. Más, incluso, que el mismo Bianchi. Digo esto, porque pienso que tener mayor conocimiento no necesariamente redunda en aplicarlo mejor, en dirigir mejor. No tengo dudas de la importancia de Bielsa (como lo fue en su momento Carlos Bilardo) para el fútbol mundial. Porque su trabajo genera mayores posibilidades de mejoramiento para un espectáculo que cada vez se vuelve, por lo visto en Corea-Japón, menos atractivo. Pero el Virrey es sencillamente el mejor. No sólo él, su compañero Julio Santella es clave en el desarrollo de su tarea. Los equipos de Bianchi casi nunca quedan faltos de piernas en medio de una competencia. Bianchi no está para revoluciones tácticas ni para cambiar el juego o la dinámica del fútbol, como un sector del periodismo deportivo suele reclamar cada 4 años. Bianchi está para dirigir y conducir.
Daré un ejemplo un tanto exagerado sobre cualidades y riquezas diferentes. Maradona y Jorge Valdano han sido dos futbolistas que integran lugares bien distintos dentro de la consideración mundial. El aporte de Diego no necesita especificación. El de Valdano permite (tras su retiro como jugador) recrear el juego hacia la literatura y el fenómeno social y cultural que éste produce. Ambos enriquecieron con su talento los estadios y las páginas gloriosas de nuestra historia. Sin embargo, creo que nadie dudaría, a la hora de elegir, quién de los dos puede ser más próspero en una cancha. Y la elección no desmerece en nada a Jorge Valdano.
Argentina tiene a uno de los tres o cuatro mejores DT del mundo sin trabajo. Claro que no es extraño en nuestro país. Tampoco es raro que un exitoso DT de juveniles (como José Pekerman) pase a ejercer una función que no es la que mejor le sienta, con el fin de poder trabajar con continuidad en su tierra.
Julio Grondona pretende intervenir y controlar todo. Cualquier técnico de gran personalidad y profesionalismo, en el más alto nivel internacional, como Bianchi, Passarella o Bielsa, no lo admitiría.
Ojalá la sórdida dirigencia entienda que debe empezar a administrar el talento de nuestros mejores hombres, según lo marca el sentido común. Todos los amantes del fútbol, especialmente los siempre postergados y estafados hinchas argentinos, se lo van a agradecer. Ø

 
< Anterior   Siguiente >

Diez Euros
Dynamic LA
Dynamic LA
Dr. Eric Nepo

Dr. Eric Nepomnaschy

Seguros Latinos

 Seguros Latinos Boton

Surexpress
Surexpress
Berjos

Berjos

Andes Florist
Andes Florist
Andrea's Travel
Encuestas
¿Qué ha resuelto hacer el año que viene?
 
Más Leídas
Notas de la Farándula - Agosto 2002 
Página de Humor - Agosto 2002 
BUENOS AIRES EN UN MERCADO 
DE NUESTRA COMUNIDAD - Agosto 2002 
MURIO JOAQUIN BALAGUER, EL CORTESANO DE LA “ERA DE TRUJILLO'' 

Otras
MENTIROSOS AFUERA 
Tan claro como el agua 
LOS FUTUROS AJENOS 
Página de Humor - Agosto 2002 
MENEM Y EL MENEMISMO: LA BANDA SEGUIRA TOCANDO 
CARTA DEL OBISPO DE FLORIDA, ESTADOS UNIDOS. AL PRESIDENTE BUSH 


© El Suplemento 2004 | arriba