Alberto Castillo murió a los 87 años en el sanatorio Bazterrica de la Capital Federal. Su verdadero nombre era Alberto de Lucca. Brilló a partir de la década del 40 en las mejores orquestas y participó en una gran cantidad de películas.
Había nacido en el barrio porteño de Mataderos el 7 de diciembre de 1914. Era el quinto hijo del matrimonio de inmigrantes italianos Salvador De Lucca y Lucía Di Paola.
Fue médico de profesión, pero su pasión era el tango y su popularidad llegó bajo el apodo de "cantor de los cien barrios porteños". Castillo se destacó en el circuito tanguero de Buenos Aires a partir de la década del 40 por el tono varonil de su voz y su decir arrabalero.
Desde muy pequeño demostró una afición natural por la música; tomó lecciones de violín y cantaba cuando podía. En una de esas improvisaciones en la calle, cuando apenas tenía 15 años, el guitarrista Armando Neira lo escuchó y le propuso incluirlo en su conjunto.
Debutó con el seudónimo de Alberto Dual. Pero ese nombre artístico fue el primero de muchos. Luego llegaron los motes de Carlos Duval y Alberto Castillo, con el que fue reconocido públicamente. Cantó con las mejores orquestas de la época, como la de Julio De Caro, la de Augusto Pedro Berto o la de Mariano Rodas. Participó en una gran cantidad de películas, como "Adiós pampa mía", su debut en 1946. Otros hitos cinematográficos fueron "La barra de la esquina", en 1950, y "Buenos Aires, mi tierra querida", en 1951. El último éxito de Castillo fue en 1993, cuando grabó con el grupo Los Auténticos Decadentes y consiguió ocupar un lugar en la iconografía adolescente de fin de siglo.
Castillo murió rodeado de sus tres hijos -Gustavo y Alberto, ambos médicos, y Viviana, veterinaria. Los restos de Alberto Castillo fueron velados en el Salón de los Pasos Perdidos de la Legislatura porteña y, poco antes de las 16.30, fueron depositados en el panteón de SADAIC del cementerio de Chacarita. Ø