La Argentina que inicia el tercer milenio es una nación con poco para festejar (logros deportivos, algunas expresiones culturales de excelencia) y no demasiado para enorgullecerse.(un capital en plena fuga hacia lugares económicamente más prósperos) ante el mundo. ¿Qué ha hecho la dirigencia para postergar la realización integral de un país de enorme potencial como lo es el nuestro? Básicamente, pensar “EN PEQUEÑO” y optar por el camino más corto y fácil.
Puede decirse que no hay sector más postergado y marginado en nuestro territorio, que la colectividad argentina. Pero en algún momento, (hoy, en el 2010 o dentro de 100 años) nuestros líderes deberán conducir a la comunidad, sin exclusión de ningún tipo, hacia el reconocimiento y el desarrollo de lo propio. La sociedad argentina debe conocer su origen, aceptar su situación actual y mirar su destino de frente, y no de reojo, como sucede desde 1852, casi sin interrupciones.
SU ORIGEN: el carácter latino e hispano, más la integración de los nuevos inmigrantes.
SU SITUACION ACTUAL: La crisis educacional y la debilidad económica y financiera, causada por las políticas implementadas anteriormente.
SU DESTINO: el futuro común, compartido con los países de esta región (Brasil, Chile, Uruguay, Paraguay, Bolivia y Perú) y la necesidad de armonizar la economía, el sistema financiero, la administración y cuidado ambiental y la política exterior de todos estos estados.
Argentina es un país SUDAMERICANO. Lo poco o mucho que Buenos Aires tiene de Europa no le sirvió al conjunto de la república para hacer una sociedad socialmente justa y próspera. Sí, por ejemplo, para disfrutar de la prosa de Sarmiento y del talento literario de Borges: ambas, grandes personalidades de la cultura pero políticamente estériles.
Bien vale una metáfora para explicar qué sucedió con nuestro porvenir; “Un niño tenía aptitudes para jugar al polo, pero su tutor decidió comprarle una raqueta y construirle una cancha de tenis. El joven aprendió a jugar tenis en buen nivel pero jamás ganó un torneo. De grande se dedicó al polo (su naturaleza) pero ya había perdido mucho tiempo con su deporte anterior.” Argentina no juega mal al TENIS, pero su clave está en el POLO. De hecho tiene los caballos a mano y el territorio suficiente para practicarlo.
La dirigencia argentina pretende seguir con la raqueta y la pelotita porque a unos pocos les conviene vender raquetas e indumentaria.
Pero para que nuestro país deje de tener aspiraciones naturales de “Nación Grande”, habrá que desvirtuar tres factores: EL ESTADO, LA UNIVERSIDAD y EL EJERCITO.
Los gobernantes se vienen encargando de deteriorar cada uno de estos factores destruyeron la capacidad operativa del Ejército, ayudados por el mal desempeño (y la traición) de los Altos Mandos frente a la ciudadanía que hoy los rechaza. Vienen desarticulando, desde los años 60, el funcionamiento de las universidades, que pierden su nivel de excelencia y desalientan al talento argentino a quedarse en el país. Han hecho del ESTADO, el enemigo número uno de los ciudadanos. A comienzos del siglo XX, desanimando el comercio y la industria a gran escala. Hoy, desprotegiendo a quienes quedan excluídos del sistema financiero y renunciando a los derechos que cualquier ESTADO tiene a defender el bienestar de su población.
En países subdesarrollados (o de desarrollo latente) como el nuestro, es imposible pensar que la empresa privada lleve adelante inversiones de infraestructura o se ocupe de generar un colchón de promoción social de sectores marginados.
El argumento de los gobiernos de Alfonsín, Menem y De la Rúa fue la presión ejercida por los países de Europa Occidental y Norteamérica, a raíz del endeudamiento argentino. Pero BRASIL demostró que, pese a las crisis eventuales y las presiones externas, se puede tener POLITICA NACIONAL. Ayer, hoy y mañana. Revisemos...
En 1959 desarrolló su capacidad de expansión interna, mudando su capital a Brasilia, tras conquistar territorios de Uruguay (48000 Km2), Venezuela (150000Km2), Bolivia (320000Km2), Paraguay (47000Km2) y Colombia (210000Km2). Argentina decía que su problema esencial era la extensión de su territorio y que a Buenos Aires lo que le convenía era replegarse sobre sí misma (así lo expusieron B. Rivadavia, Sarmiento y Mitre).
En el 2000, Brasil se abstuvo de votar contra CUBA en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU. Decisión que le permitió continuar con buenas relaciones diplomáticas en la Habana, considerando la importancia de Cuba en materia de investigación científica aplicada a la salud y su excelencia educativa, a la cabeza de los países hispanoparlantes. La Cancillería Argentina prefirió esconderse detrás del misterio de una decisión anunciada.
En el 2001 Brasil, junto a Sudáfrica, se negó a suspender la fabricación de medicamentos para enfermos de HIV de su país, enfrentándose a las pretensiones usureras de los laboratorios extranjeros. Por su parte, Argentina se encuentra totalmente desnuda frente a las presiones externas. LA LEY DE PATENTES lo demuestra.
La Sociedad, o una parte de ella, puede seguir engañándose. Pero aquellos que asumieron la responsabilidad de conducirnos tendrán que poner en marcha el motor de desarrollo interno que permita una vida digna y un destino común para los argentinos.
No hay razones para que nuestra región del Cono sur no se realice en paz. Tenemos todas las herramientas. Estamos alejados de cualquier conflicto asiático, europeo o norteamericano. Mantenernos al margen de cualquier enfrentamiento, aprovechando sus beneficios indirectos, es lo más lógico y más conveniente a largo plazo. Japón y China supieron hacerlo.
Nosotros no merecemos ni debemos ser la puerta de atrás de nadie. Ø